Reino de Dios Ministerios
Ps. Jorge Macías benitez
Ministración semanal
Introducción
Hola buenos días, ¡Bienvenidos a esta Casa, la Casa de Dios, Reino de Dios Ministerios!
Soy el Pastor Jorge Macías Benítez, su hermano e Hijo de Dios; también de corazón te tiendo la mano, te abro el corazón y te quiero recibir, dar un abrazo…¡¡¡¡en el Amor del Señor…!!
Este domingo 11 de Julio del año del Señor 2021 con nuestra Serie de Mensajes, Tras las Pisadas de Jesús - con las cuales el Señor nos ha llevado en una Jornada de Transformación acelerada para Ministrar muuuuy especialmente y centrando Su Ministración en el llamado a ganar Almas.
¡Amados, queridos amigos, buscadores de Esperanza, Transformación, Gozo, Bendición!
Cuando profundizamos en la vida del apóstol Pablo, observamos que compartió la Fe y el Evangelio de Cristo en una amplia gama de contextos culturales: aldeas, ciudades portuarias e incluso, ante la más alta élite del gobierno romano.
Al final de sus viajes misioneros, mientras se despedía de los ancianos de Éfeso - en Mileto - hizo un resumen de su ministerio:
“De ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida (…) para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. (…) Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios” Hechos 20: 24, 26-27
Lo estaba determinado a ser fiel al Evangelio, y la manera de hacerlo era anunciar “todo el consejo de Dios”.
Esto aplicaba para las grandes ciudades portuarias, pero también para las aldeas remotas del primer siglo; y eso es lo mismo que necesita una iglesia en cualquier parte el Mundo, de este Continente y de cualquier país en él.
Todos, en todo tiempo, necesitamos el Consejo de Dios.
Amados, no debemos diluir, modificar o amputar el Evangelio glorioso de Cristo.
Esto implica compartir y permitir que el Señor nos utilice como herramientas de Reino para que Él Ministre Sus Diseños en Su Palabra.
Todo el consejo de Dios incluye no solo las partes narrativas o fáciles como los Salmos y Proverbios, sino también los libros que representan un reto mayor como Levítico, los profetas, Romanos o Hebreos; en resumen, todo el Consejo de Dios.
En Verdad que necesitamos sabiduría para ser instrumentos de Su Gracia en todo el Consejo de Dios de una manera que todos lo reciba, disciernan y entiendan.
Sin embargo, no debemos pensar que los miembros pobres, analfabetas o de edad avanzada de nuestra congregación no pueden Discernir y haber recibido Su Palabra y los Diseños del Reino.
El título del Mensaje y Su Ministración este mediodía del 11 de julio del año 2021, es:
#A293 Sigue el Consejo de Dios
Oremos
Un Balance
Amados, hay un balance en recibir consejo; Proverbios 14:15 nos advierte en contra de creer todo el consejo que recibimos.
Comparando estos versículos, creemos que las Escrituras enseñan que debemos buscar consejo pero que también debemos Discernir todo el consejo que recibimos de acuerdo a la Palabra de Dios y a la dirección de Dios para nuestras vidas.
Vamos a Romanos 8: 14, que dice:
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios” Romanos 8:14
Amados en Cristo, queridos amigos, Dios nos dice que pidamos consejo antes de tomar decisiones importantes.
El propósito de buscar consejo es recibir ideas y sugerencias, Consejo que nos ayude a tomar decisiones sabias.
¿Ha tomado usted alguna vez una mala decisión que no hubiera tomado si le hubiera pedido consejo a alguien?
Yo sí.
La Biblia está llena de versículos que nos animan a pedir consejo.
Salomón, el rey más sabio que ha existido, escribió en Proverbios 19.20
“Escucha el consejo y acepta la corrección, para que seas sabio en tu vejez”
En Proverbios 12.15 dijo:
“El camino del necio es derecho en su opinión; mas el que obedece al consejo es sabio”
Existen dos actitudes típicas que nos impiden buscar consejo.
La primera actitud es el orgullo.
Es la persona que cree que no necesita ayuda de otros.
La segunda es la de terquedad.
A veces no pedimos consejo porque no queremos enterarnos de que no deberíamos hacer algo que ya hemos decidido hacer.
Fuentes de Consejo
Amados en Cristo, queridos amigos, tenemos al menos 4 fuentes de Consejo.
Los Ancianos y personas sabias
Nuestra esposa o esposo
La Palabra de Dios
Dios mismo
Primero. El Señor es claro al respecto del Consejo de los Ancianos; Él nos ha Ministrado y hemos compartido respecto.
Esto es, del cómo obtener consejo de la Biblia y de otras personas que nos rodean.
Sin embargo, también existe una forma adicional de consultar al Señor.
En Isaías 9: 6 uno de los nombres del Señor es “Admirable Consejero”.
Amados, el Señor nos dice en el Salmo 32: 8,
“Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar”
Segundo. Si usted está casado, la primera persona a quien tiene que consultar es a su pareja.
Marido y mujer son uno, y se necesitan el uno al otro para tomar las mejores decisiones.
Muchas veces el Señor comunica Su voluntad más claramente por medio de la esposa porque Dios la diseñó para que fuera ayuda idónea.
Ella muchas veces tiene una relación más fuerte con nuestro Padre celestial.
Marido, permítame hablarle claro.
Usted tiene que pedirle consejo a su esposa.
Esa es una forma de honrarla y de permitirle que cumpla con el diseño de Dios para su vida.
Pedirle consejo a su esposa también ayuda a conservar las buenas relaciones, porque ambos sufrirán las consecuencias de la decisión.
Tercero. Ya hemos compartido y el Señor Ministrado de la forma en como Dios nos da consejo de Su Palabra y de otras personas que nos rodean.
El Señor nos advierte que evitemos el consejo de los malvados. Salmo 1: 1 dice:
“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos”
La Palabra de Dios nos dice sin rodeos que nunca les pidamos consejo a los adivinos, médium, clarividentes o espiritistas.
Levítico 19: 31 dice:
“No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios”
Tampoco debemos usar jamás ningún método de los que usan para predecir el futuro, tales como los horóscopos o cualquier otra práctica ocultista.
Cuarto. El Recibir Consejo del Señor es Orar y Escuchar.
Dígale al Señor que necesita dirección.
A través de la Biblia se nos invita a esperar en el Señor.
Si usted tiene prisa, o se siente confuso con respecto a una decisión, vaya a un lugar tranquilo donde pueda escuchar en Oración la voz del Señor en lo profundo de su corazón.
Espere Su orientación.
Es así, como recibimos la mayor de sus Bendiciones y Promesas… ¡Ser Sus Hijos e Hijas! Romanos 8:14
Recibe sus Bienaventuranzas
Cada una de las bienaventuranzas,, y que son resultado del seguir el Consejo de Dios, va dirigida a un grupo específico de personas que está desarrollando la cualidad mencionada gracias a la obra del Espíritu Santo en sus vidas.
Es precisamente de eso de lo que se trata: de desarrollar el carácter que Dios desea ver en sus hijos.
A cada grupo se le promete que recibirá la bendición correspondiente. No importa cuán difícil sea su situación en el presente pueden estar seguros de que recibirán su recompensa.
¡Fortalezcamos nuestros corazones con esa verdad!
1. Los pobres en espíritu.
Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.
Mateo 5: 3
Los primeros son los que reconocen su pobreza espiritual y que necesitan a Dios como Salvador.
Ellos van con un corazón humilde ante la presencia de Dios para suplicar su misericordia y su perdón (ver Lucas 18:9-14).
Es ahí donde comienza nuestro andar con Jesús: al reconocer que no somos salvos por nuestros propios méritos sino por medio de él, por su gran misericordia y por su gracia.
El pobre en espíritu anhela reflejar el carácter de Jesús y que él sea glorificado en su vida.
Vive en humildad, sometido al señorío de Cristo.
Vemos que su recompensa, el reino de los cielos, le pertenece desde ya.
No tiene que esperar al futuro, ya puede vivir en la realidad del reino de los cielos.
Jesús, al comenzar su ministerio terrenal, nos dice:
“Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca”
El pobre en espíritu responde a ese mensaje con un arrepentimiento genuino ante el Señor y recibe su recompensa: ¡el reino de los cielos llega y transforma su vida!
2. Los que lloran
Dichosos los que lloran, porque serán consolados.
Mateo 5: 4
Este grupo está muy relacionado con el primero.
Habla de los que se arrepienten y lloran profundamente por sus pecados, por la forma en que sus acciones han ofendido a Dios y han causado una brecha entre ellos y Dios.
Una vez más, son personas que reconocen su necesidad de Jesús y claman ante él con corazón contrito.
Pablo habla de este sentir cuando dice:
“La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación…" 2a. Corintios 7: 10
Es cierto que pasamos por situaciones tristes y difíciles en el transcurso de la vida y Dios también trae consuelo y paz a nuestros corazones en esos momentos.
Ahora, la bienaventuranza es más bien para los que lloran con dolor profundo por los pecados cometidos. ¡Ellos serán consolados!
3. Los humildes
Dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia.
Mateo 5: 5
Esta bienaventuranza hace referencia al Salmo 37:1-11.
Allí se habla de alguien que confía plenamente en Dios y no se deja llevar por las actitudes de otros o por las injusticias que ve a su alrededor.
El de espíritu manso y humilde no reacciona impulsivamente ante las situaciones sino que espera con paciencia la dirección de Dios para actuar de acuerdo con su voluntad.
La persona humilde o mansa sabe que Dios tiene todo el control, confía en él y se aferra a él y a sus promesas.
Es alguien que espera sin dudar, con la confianza de que Dios cumple lo que dice y que su mover siempre resulta en un bien para sus hijos. La recompensa para el humilde: recibirá la tierra
4. Los que tienen hambre y sed de justicia
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Mateo 5: 6
Este grupo de personas anhela que haya justicia y que sea la justicia de Dios la que se manifieste en la tierra.
No es un deseo sin más: es una gran fuerza y es por eso que buscan participar activamente para que haya justicia.
Se acercan a Dios en busca de su justicia no solo para ellos sino también para las circunstancias que les rodean.
Reconocen que la verdadera justicia viene de Dios porque la han experimentado en sus vidas.
Han recibido su perdón y le siguen en santidad y en obediencia.
Saben que aun en medio de todo lo que parece injusto en este mundo Dios obrará tarde o temprano con su justicia y esta certeza los impulsa.
La promesa para ellos es que serán saciados. Verán la manifestación de la justicia de Dios.
5. Los compasivos
Dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión.
Mateo 5: 7
El corazón transformado por el amor y el perdón de Dios mostrará misericordia y compasión, se identificará con el dolor ajeno y se compadecerá.
Esto no quedará sin recompensa.
El que muestre compasión por los demás también recibirá compasión cuando la necesite.
Es como un bumerán.
¿Cómo se expresa la compasión?
Siguiendo el ejemplo de Dios.
Él nos abrió el camino hacia la vida eterna a través de Jesús cuando aun éramos pecadores (Romanos 5:8).
Cuando somos compasivos tendemos la mano a los demás y les ayudamos a ser mejores personas e hijos de Dios.
El compasivo se esfuerza en entender la situación de los otros sin ignorar o dejar pasar los errores que hayan cometido.
Les da las herramientas necesarias para que descubran y usen el potencial que Dios ha puesto en ellos.
Mantiene los ojos fijos en lo que Dios quiere hacer y no en los errores que las personas hayan cometido.
6. Los de corazón limpio
Dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios.
Mateo 5: 8
Tener un corazón limpio es tener un corazón que se inclina hacia las cosas que agradan a Dios.
Quien tiene un corazón limpio busca la santidad y no se deja contaminar por sentimientos o actitudes que entristecen a Dios.
Es puro el corazón que pertenece única y exclusivamente a Dios, que no pone a nada ni a nadie más en el trono.
Dios es su Rey excelso, el que dicta y reina sobre cada sentimiento y cada pensamiento. ¡Y es por eso que verá a Dios!
¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en su lugar santo?
Solo el de manos limpias y corazón puro, el que no adora ídolos vanos ni jura por dioses falsos.
Salmo 24: 3-4
7. Los que trabajan por la paz
Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Mateo 5: 9
Esta bienaventuranza es para los que trabajan activamente a favor de la paz.
No se refiere a los que viven en paz: puedo vivir en paz porque me mantengo aislado de los demás o no me meto en la vida de nadie.
Ahora, eso no quiere decir que esté colaborando intencionalmente para que haya paz porque sé que forma parte de la misión que Dios me ha encomendado.
La paz a la que se refiere es la paz interna, la de saber que somos hijos de Dios, que hemos sido reconciliados con él por medio de la obra de Jesús en la cruz.
Para los pacificadores, su misión es reconciliar al mundo con Dios, ayudarle a vivir en su paz.
Ellos serán llamados hijos de Dios porque expresan de una forma especial el corazón del Padre.
8. Los perseguidos por causa de la justicia
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.
Mateo 5: 10
Son bienaventurados los que son perseguidos porque actúan a favor de la justicia.
Estas son las personas que no se quedan calladas cuando ven que se maltrata a un indefenso.
Son los que levantan su voz y actúan a favor de los derechos de los que no se pueden defender porque saben que cada vida tiene valor ante Dios.
Trabajan en busca de soluciones para que todos vivan en paz y reciban respeto.
A estos también, al igual que a los pobres en espíritu, les pertenece el reino de los cielos.
Desde ya disfrutan de su recompensa.
¿Por qué? Porque el reino de los cielos se acerca cuando somos guiados por la justicia que viene de Dios.
Ánimo para los cristianos perseguidos
“Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias.
Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo.
Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.” Mateo 5: 11-12
Los que son perseguidos por causa del Evangelio tendrán una gran recompensa en el cielo.
Hoy día hay muchos hermanos que no tienen la libertad de ir a reunirse como Iglesia o ni siquiera pueden tener la Biblia en sus hogares.
Son forzados a vivir su fe en solitario y con mucha cautela. Muchos están en prisión; sufren aquí, pero serán recompensados por la eternidad.
Debemos apoyarles en oración pidiendo a Dios que les fortalezca y que ellos puedan sentir su paz en medio de las dificultades que enfrentan diariamente.
conclusión
Quisiera concluir con tres aplicaciones:
Predica todo el consejo de Dios en dependencia del Espíritu Santo.
Al final, será Él quien nos guíe a “toda la verdad” (Jn. 16:13) y el que convence de pecado, justicia y juicio (Jn. 16:8).
Aun los discípulos no entendieron muchas cosas que Jesús les había dicho hasta la venida del Espíritu Santo.
Predica todo el consejo de Dios con humildad.
Debemos recordar que lo que hemos recibido ha sido por la gracia de Dios (1 Co. 15:10). Así como lo hizo con nosotros, el Señor sigue llamando de lo vil y lo menospreciado del mundo (1 Co. 1:28).
Si Dios nos ha permitido a nosotros comprender la Biblia, puede hacer lo mismo con toda nuestra congregación.
Predica todo el consejo de Dios con paciencia.
Predicar todo el consejo de Dios requerirá esfuerzo y paciencia, pero tenemos la confianza de que la Palabra nunca vuelve vacía.
“El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero” (2 Ti. 2:6).
Así que, hermanos, seamos fieles a nuestro llamado, predicando todo el consejo de Dios a todo creyente en los diferentes contextos donde el Señor nos ha puesto.
Oremos
Dios los bendice

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