domingo, 25 de julio de 2021

#A295 Un Mensaje del Cielo

Reino de Dios Ministerio

Ps. Jorge Macías benitez


Ministración semanal 




Introducción 

Hola buenos días, ¡Bienvenidos a esta Casa, la Casa de Dios, Reino de Dios Ministerios!

Soy el Pastor Jorge Macías Benítez, su hermano e Hijo de Dios; también de corazón te tiendo la mano, te abro el corazón y te quiero recibir, dar un abrazo…¡¡¡¡en el Amor del Señor…!!

El Fundamento del Señor para todos este mediodía del domingo lo encontramos en Mateo 6: 9-13, que dice:

'Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. '


S. Mateo 6:9-13


Amadas y amados en Cristo, queridos amigos y amigas, las primeras tres peticiones van ligadas a los Anhelos de Dios para con nosotros, son sus prioridades y las nuestras por extensión. 

Luego de las primeras tres peticiones existe la frase: "Como en el Cielo, así también en la Tierra." 

Inicialmente parece que esta frase solo se refiere a que se haga la voluntad de Dios, pero si lo analizamos a fondo, según el texto griego, es una frase que envuelve también a las otras dos: 

Que su nombre sea santificado en la tierra como en el cielo; que su reino venga en la tierra como en el cielo y que sea hecha su voluntad en la tierra como en el cielo. 

Si lo vemos desde esta óptica, es enorme la petición que cierra la primera parte del modelo.  

¿Cómo podemos participar para que ‘el cielo baje a la tierra’?

El título del Mensaje y Su Ministración este mediodía del 11 de julio del año 2021, es:

#A295 Un Mensaje del Cielo

Oremos

Como en el Cielo

Tenemos una familia de carne, las personas con las que estamos relacionados por sangre; también tenemos una familia de Fe con la que estamos relacionados por la sangre de Cristo; “COMO EN EL CIELO, ASÍ TAMBIEN EN LA TIERRA” 




I.- SANTIFICADO SEA TU NOMBRE (SANTIDAD ORIGINADA EN DIOS MISMO)

 

1) ÚNICAMENTE A TRAVÉS DEL ESPÍRITU SANTO:

Ninguna adoración de la santidad de Dios puede ser aceptada, sino mediante la participación del Espíritu Santo. Porque la operación principal de él en la vida del creyente es santificarla y limpiarla aplicando el sacrificio de Cristo.  1 Corintios 12:3 “Por tanto os hago saber, que nadie que hable por Espíritu de Dios, llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por Espíritu Santo”.

 

2) PARA ALABANZA Y ADORACIÓN:

En muchas corrientes evangélicas se hace énfasis en la alabanza y adoración, algunos exageran entrando a una euforia colectiva. Se habla de ministerio de alabanza dentro de las iglesias y se le da prioridad. Es muy importante el canto y la alabanza en la vida del creyente, pero el buen testimonio y la obediencia es la máxima adoración a Dios. Vea usted por ejemplo la vida de obediencia de Daniel y sus amigos no contaminándose con las costumbres de Nabucodonosor; y de Jesús, en donde el mismo padre menciona en Mateo 3:17 “Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento”.

 

3) CON GRATITUD Y GOZO:  

Todo lo que tenemos es porque Dios lo ha permitido en nuestra vida: alimento, casa, trabajo, posesiones, etc. Todo viene de su mano misericordiosa. Pero aún la enfermedad, los problemas y sinsabores los permite el Señor en nuestra vida con un plan y propósito. Por ello debemos dar gracias de todo y por todo. 1a. Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” ¿Damos gracias a Dios por todo?

 

II.- VENGA TU REINO (CUANDO CAMBIA EL INTERIOR)

 

1) MEDIANTE EL EVANGELISMO:

La palabra Evangelion es griega y significa buenas noticias. Las noticas de que ya no tienes que ir al infierno si crees en tu corazón en Cristo. La única manera en que las personas pueden venir a la Fe de Nuestro Señor Jesucristo es mediante la predicación del evangelio y que sepan de su gigantesca obra en la cruz, y se apropien de ella en sus corazones (Romanos 10:14). Para eso vino personalmente Jesucristo para guiarnos en el camino de tinieblas y nos conduzca a Dios. Si él como Maestro y  Señor predicó, cuanto más nosotros como discípulos y siervos. Isaías 52:7  “Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que publica la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salud, del que dice á Sion: Tu Dios reina!”  ¿Podemos predicar?

 

2) A TRAVES DE LA PALABRA DE DIOS:

Para que no se olvide, no se tergiverse, se invente, está inamoviblemente establecido en la escritura. Isaías 40:8  “Secase la hierba, cáese la flor: más la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.”

 

La Santa Biblia fue dada por Dios, mediante la inspiración del Espíritu Santo y está completa. Todo lo que el hombre debe saber acerca de Dios será revelada por Dios, en ella.


Entendemos por fe que todas las cosas fueron hechas por su palabra, también la salvación de los humanos.

Todo creyente debe haberla leído completa cuando menos una vez. 


Conocerla para edificación y alimento propios, como predicación a otros. ¿La leemos? ¿La conocemos? ¿Se la enseñamos a otros? Este mes es de la Biblia.

 

3) CON LA FE PARA SALVACIÓN:


A diario realizamos actos de fe, como subir al auto sin tener temor que explote el vehículo con el tanque lleno de gasolina. Pasar sobre un puente sin temor a que se caiga. Estar bajo el techo de una losa de concreto sin temor a que se venga sobre nosotros, aun cuando pesa un cuarto de tonelada por metro cuadrado. Confianza en que unos pedazos de papel (billetes) valen.


Similar, aunque no es lo mismo, es la fe para salvación. 


Esta viene solo por el Espíritu Santo, una fe sobrenatural en el corazón del creyente que lo convence de pecado, de justicia, de juicio y de glorificación a Cristo (Juan 16:6-11)

 

III.- SEA HECHA TU VOLUNTAD (PARA QUE SEA LLEVADO A LA PRÁCTICA)

 

  1. CON AMOR:

La Biblia nos enseña que todo se acabará, pero no el amor (1 Corintios 13:8). Aún en contra de la filosofía de este mundo que dice que el amor se acaba. El verdadero amor emana de Dios; Dios es amor dice Juan. 


El amor a Dios es lo que nos debe movernos para hacer las cosas. Recuerdo cuando mis hijos estaban pequeñitos y a veces después de varias jornadas de trabajo exhaustivas no quería levantarme de la cama; solo el pensar en que debería proveer leche para la mesa de la familia, el amor a los hijos es lo que me levantaba; pero aun así se trata de un amor imperfecto. 


El amor perfecto viene de Dios: nosotros lo amamos a él porque él nos amó primero (Juan 4:19). 


Todo lo que hagamos, hagámoslo como al Señor y no a los hombres Colosenses 3:23. 


¿Hacemos nuestras cosas con amor al Señor?

 

2) CON SERVICIO: 

La característica de los verdaderos discípulos es el servicio, tenemos el máximo ejemplo en nuestro Señor quien dijo: 


Mateo 20:28 “Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”. 


Un servicio con amor y servicio. 


En nuestro tiempo nadie quiere servir, todos quieren que se les sirva: en la casa, en el trabajo, en las fiestas, en la iglesia. 


¿Estamos dispuestos a trabajar?

 

3) CON HUMILDAD:


Jesucristo es la persona más humilde que haya existido sobre la faz de la tierra. Humildad es una palabra grandiosa, nos permite aprender, conocer, crecer y entrar al Reino de los cielos; la primera Bienaventuranza de Mateo 5 habla de esto. Humildad es ser un vaso vacío, listo para ser lleno. Un vaso lleno ya no puede recibir nada.


Conclusión

Jesucristo es el vínculo entre el cielo y la tierra, la conexión entre Dios y la humanidad, la conexión entre las bendiciones del cielo hacia la tierra; nadie puede ir al padre (en el cielo) si no es por él, ninguna oración surtiría efecto sin Él.

 

  1. ¿Damos gracias a Dios por todo?
  2. ¿Podemos predicar el Evangelio del Reino?
  3. ¿Leemos la Biblia? ¿La conocemos? ¿Se la enseñamos a otros?
  4. ¿Hacemos nuestras cosas con amor al Señor?
  5. ¿Estamos dispuestos a participar para que aquí en la tierra sea como en el cielo?
  6. ¿Estamos dispuestos a permitir que nuestro hogar sea un pedacito de cielo, o es un pedazo de infierno?
  7. ¿Ya tenemos a Cristo en nuestro corazón para que se inicie el reino de los cielos en nuestra vida?


Si no es así, venga a Él, le espera misericordioso.


Oración

Dios los bendice