domingo, 20 de enero de 2019

#A173 Una Vida con Fruto

Serie : Una Vida de Oración
#A173 Una Vida con Fruto

Pastor Jorge Macías Benítez
20 de Enero, 2019






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Introducción

Queridos lectores, familia natural y de la Fe, a todo buscador de Amor, de Verdad, de Paz y de Esperanza, a todos quienes escuchan, leen y/ó ven la publicación de los Mensajes que por Gracia de Dios, Él Ministra por medio de este Hijo Suyo que les habla y escribe, ¡Bienvenidos a esta que es casa de Dios y de Su Reino, Reino de Dios Ministerios!
¡Buenos días!
Soy el Pastor Jorge Macías Benítez, su hermano e Hijo de Dios; también de corazón te tiendo la mano, te abro el corazón y te quiero recibir, dar un abrazo…¡¡¡¡en el Amor del Señor…!!!!
Esta mañana del domingo 20 de Enero del año 2019, ....
El título del Mensaje esta mañana es :
Una Vida con Fruto
Amados en Cristo, queridos amigos todos podemos vivir Tiempos muy complejos; en lo personal yo mismo, he pasado por ello en muchas ocasiones en mi vida y en las últimas semanas en lo particular.
Si de complejidad hablo y es prudente compartir contexto, no solo me refiero a lo secular sino en particular a que lo que se ha visto comprometido y que me ha demandado en concreto, es el poner a prueba mi temple; en ello y en primer lugar mi madurez espiritual, aunque claro también mi carácter como ser humano y entonces mi Posición e Identidad Espirituales.
Entonces fue que al entrar en un ejercicio de Oración y Reflexión, vino a mi corazón el cuestionarme si estaba actuando conforme a la Visión, el Propósito y la Voluntad de Dios para mi vida.
Así es como Discerní el estar compartiendo este Mensaje del Señor que nos habla de dar Fruto y que es consecuencia de un caminar conforme a la Voluntad, al Propósito de Dios y desde una Posición que solo Él nos puede dar y con la Identidad correcta, una de Hijo Suyo y Coheredero del Reino; todo lo anterior no es posible lograrlo sin Una Vida de Oración.

Oremos
Gálatas 5:22-23, dice :                               
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.”
Amados en Cristo, queridos amigos, Conozco y entiendo también que esta porción de la Palabra de Dios, es muy escuchada aunque debo de decir también que si bien es considerada por Cristianos y no Cristianos como entendida, en realidad es poco Discernida y Recibida, Vivida testimonialmente en Sus Diseños Eternos.
Te invito a reflexionar para que luego te acompañe a profundizar hasta lograr Discernir en Su Espíritu, al respecto de esto :
En tanto las situaciones en tu vida están en control, sería sencillo pensar y creer que estamos dando fruto espiritual.
Sin embargo, ¿qué sucede cuando estás viviendo en medio de tiempo apremiantes, complejos, de algún tipo de crisis…?
Naturalmente, cuando estamos viviendo en medio de situaciones complicadas, nuestras reacciones son distintas y ello denota huecos y fracturas, inestabilidad quizá de nuestro carácter.
Tal cual nos dice en Gálatas 5 : 22-23 y por cierto es la última parte del fruto del Espíritu… “dominio propio”.
Amados en Cristo, queridos amigos, tener dominio propio sin importar si las circunstancias son complejas, apremiantes y/ó de Crisis, sólo es posible si Su Espíritu Santo, Habita en nosotros y entonces es Dios mismo actuando y nosotros estamos siendo edificados por Dios.
Ahora, es muy importante que observes que es la última parte del Fruto del Espíritu y que siendo la última, existe un Proceso en el cuál vamos dando Fruto.
Profundizando en ello precisamente, es que Dios movía mi corazón a compartir contigo que justo el reto para el hombre y al mismo tiempo el Propósito de Dios es que ese fruto está aún en medio de tiempos de Crisis.
Una pregunta mueve mi corazón :
¿Es posible Amar, estar en Gozo, Paz y paciencia, ser buenos y fieles, actuar con bondad, ser fieles y mansos y sobre todo estar en control de uno mismo, en cualquier momento de crisis…?
Vaya pregunta...ah…!!!
Vamos entonces a profundizar y Discernir al respecto de esta pregunta, esta mañana del 20 de Enero del 2019.
Creados para ser como Cristo
La Palabra de Dios nos dice en 2a. Corintios 3 : 18…
“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”
Amados en Cristo, queridos amigos, solo el Espíritu Santo tiene el Poder para hacer los cambios que Dios quiere efectuar en nuestras vidas.
Este proceso se le conoce como Santificación.
No puedes reproducir el carácter de Jesús si dependes de tu propia fuerza; por el contrario, debes confiar y prestar atención al Espíritu que está entre nosotros y que si ya fuiste bautizado en el Espíritu Santo, Habita y está Activo dentro de tí.
Sin embargo, el Espíritu Santo libera su Poder en el momento en que das un paso de fe.
Dios espera que actúes primero.
Dios también usa su  Palabra, su pueblo y las circunstancias para moldearnos.
La palabra de Dios nos provee la verdad que necesitamos para crecer; el pueblo de Dios nos brinda el apoyo que necesitamos para crecer, y las circunstancias son el entorno donde practicar el carácter de Cristo.
En 1a. Juan 3 : 2, nos dice :
“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”
Llegar a ser como Cristo es un proceso de crecimiento largo y en la velocidad que Dios ha determinado, Diseñado para tí.
La madurez espiritual y entonces el alcanzar el dominio propio, no es algo instantáneo ni automático; es un desarrollo gradual y progresivo que llevará el resto de nuestras vidas.
Nuestra transformación espiritual en cuanto al desarrollo de carácter de Jesús se completará cuando lleguemos al cielo o cuando Jesús vuelva.
Cuando al fin podamos ver a Jesús perfectamente, llegaremos a ser exactamente como él.
Jesús quiere hacernos como Él mismo antes de llevarnos al cielo.
Amados, queridos amigos, ¡este es nuestro privilegio principal, nuestra responsabilidad inmediata y nuestro destino final!

Como crecemos

“Cambien su manera de pensar para que así cambien su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que es grato, lo que es perfecto.”

ROMANOS 12:2 (DHH)
En cuanto decidamos con seriedad llegar a ser semejantes a Cristo, es entonces que en Verdad vamos a  empezar a actuar de una manera nueva.
Abandonaremos algunas rutinas viejas, desarrollaremos hábitos nuevos y cambiaremos intencionalmente nuestra manera de pensar.
Hay dos partes en el crecimiento espiritual :
  • Llevar a cabo
  • Producir
El llevar a cabo es nuestra responsabilidad.
Producir es el papel que desempeña Dios.
El crecimiento espiritual es un esfuerzo de colaboración entre nosotros y el Espíritu Santo.
“Lleven a cabo su salvación con temor y temblor, pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad”
FILIPENSES 2: 12-13 (NVI)
“Dejen que Dios los transforme en una nueva persona, cambiando su forma de pensar. “
ROMANOS 12:2 (BAD)
El primer paso en el crecimiento espiritual es empezar por cambiar la manera de pensar.
La manera en que pienses determinará cómo te sientes, y cómo te sientes influirá en cómo actúas.
Para ser como Cristo debes desarrollar tu mente.
El Nuevo Testamento llama a este cambio mental, arrepentimiento, que en griego literalmente significa cambiar tu mentalidad...Metanoia.
Arrepentirse significa cambiar tu manera de pensar: acerca de Dios con respecto a ti mismo, al pecado, a otras personas, a la vida, a tu futuro y a todo lo demás.
Asumes la actitud de Cristo y su perspectiva.
“Cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de niño.”
1 CORINTIOS 13:11 (NVI)
Pensar como Jesús presenta dos facetas.
La primera faceta de este cambio mental consiste en dejar los pensamientos inmaduros, los cuales son egoístas.
La segunda faceta para pensar como Jesús consiste en que empieces a meditar con madurez, enfocándose en otros, no en ti mismo.
Pensar en los demás es la esencia de ser semejantes a Cristo y la mejor evidencia del crecimiento espiritual.
Esta manera de pensar es antinatural, va en contra de nuestra cultura, es rara y difícil.
La única forma de aprender a pensar así es que nuestra mente se llene con la Palabra de Dios.
Transformados por la Verdad
“Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”
JUAN 8:31-32
En la vida diaria, permanecer en la Palabra de Dios implica 3 acciones.
Primero, debo aceptar Su Autoridad.
Amados, la decisión más importante que puedes tomar hoy es resolver el asunto de cuál ha de ser la autoridad absoluta para tu vida.
Dios mismo debe de Ser tu máxima autoridad, a pesar de la cultura, la tradición, la razón o la emoción.
Cuando tengas que tomar decisiones, proponte hacer primero esta pregunta: ¿Qué dice Dios? Y entonces…¿qué me dice por medio de Su Palabra?
Decide que cuando Dios te pida que hagas algo, confiarás en su palabra y lo harás, tenga sentido o no, aunque no tengas ganas de hacerlo.
“Toda palabra de Dios es digna de crédito”
PROVERBIOS 30:5 (NVI)
Segundo, para permanecer en la Palabra  de Dios debo asimilar Su Verdad.
Hay 5 maneras de hacerlo: puedes recibirla, leerla, investigarla, recordarla y reflexionar en ella.
    1. Recibe la Palabra de Dios - escucha y acepta la Palabra con una mentalidad y una actitud receptiva.
    2. Lee diariamente la Biblia – te mantendrá al alcance de la voz de Dios.
    3. Investiga o estudia la Biblia – formula preguntas acerca del texto anota tus ideas.
    4. Recuerda la Palabra de Dios – memorizar los versículos de la Biblia te ayudará a resistir la tentación, tomar decisiones sabias, reducir la tensión, robustecer la confianza, brindar buenos consejos y compartir tu fe con otros.
    5. Reflexiona diariamente en las Escrituras – ningún otro hábito puede hacer más por transformar tu vida para que te parezcas más a Jesús.
Jesús dijo: “Ahora que saben estas cosas, serán dichosos si las ponen en práctica”
JUAN 13:17 (PAR)
Para permanecer en la Palabra de Dios debo aplicar sus principios. Debemos llegar a ser hacedores de la palabra (SANTIAGO 1:22).
Tercero, para permanecer en Su Palabra, debo de ser Obediente.
La bendición de Dios viene por obedecer la verdad, no solo por conocerla.
La mejor manera para llegar a ser un hacedor de la Palabra es escribir siempre un paso de acción como resultado de la lectura, estudio o reflexión sobre la Palabra de Dios. Desarrolla el hábito de anotar exactamente lo que piensas hacer.
Transformados por los tiempos de Crisis
“Dichoso el hombre que no cede a hacer lo malo cuando es tentado, porque un día recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a los que lo aman.”
SANTIAGO 1:12 (BAD)
Tener al fruto del Espíritu es ser como Cristo.
¿Cómo, entonces, produce el Espíritu Santo estos nueve frutos en tu vida? ¿Los crea al instante?
¡Claro que No!
La fruta siempre madura y llega a su punto lentamente.
¡Dios desarrolla el fruto del Espíritu en tu vida, permitiendo que experimentes circunstancias en las que seas tentado para producir exactamente la cualidad contraria!
El desarrollo del carácter siempre involucra una elección, y la tentación proporciona esa oportunidad.
¡Cada vez que derrotas una tentación te pareces más a Jesús!
Ahora bien Amado, querido amigo, ¿Como vencer la tentación?
    1. Rehúsa ser intimidado.
      1. La tentación es una señal de que Satanás te odia, no de tu debilidad o mundanalidad.
      2. También es una parte normal del ser humano y del hecho de vivir en un mundo caído.
      3. No te sorprendas ni te asustes o descorazones por ser tentado.
      4. Sé realista en cuanto a la incapacidad de evitar la tentación; nunca podrás evitarla completamente.
La Biblia dice: cuando sean tentados…, no dice: si son tentados. No es un pecado ser tentado. Jesús lo fue, sin embargo, nunca pecó. La tentación solo se convierte en pecado cuando cedes ante ella, y esa decisión depende de ti.
    1. Reconoce lo que te tienta y prepárate.
      1. Ciertas situaciones te hacen más vulnerable a la tentación que otras.
      2. Estas situaciones son particulares para tus debilidades y necesitas identificarlas porque ¡Satanás las conoce con toda seguridad!
      3. Él sabe exactamente qué es lo que te hace tropezar y trabaja constantemente para ponerte en esas circunstancias.
      4. Debes identificar tu modelo particular de tentación y luego prepararte para evitar esas situaciones tanto como sea posible.
      5. La Biblia nos dice repetidamente que nos anticipemos y estemos listos para enfrentar la tentación.
Pablo dijo: “no le deis cabida al diablo (EFESIOS 4:27).
La planeación sabia reduce la tentación.
    1. Pídele ayuda a Dios.
      1. La Biblia garantiza que nuestro clamor por ayuda será oído porque Jesús se solidariza con nuestras luchas.
      2. Él enfrentó las mismas tentaciones que nosotros.
      3. El amor de Dios es eterno, y su paciencia es para siempre.
      4. Si tienes que clamar pidiendo ayuda a Dios doscientas veces al día para derrotar cierta tentación en particular, él estará más que dispuesto a brindarte tu misericordia y su gracia.
“Cuando el Espíritu Santo controla nuestras vidas, él producirá este tipo de fruto en nosotros: amor, alegría, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y autocontrol.”
GÁLATAS 5:22-23 (BAD)
Dando Fruto Permanentemente
“Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.”
FILIPENSES 1:6 (NVI)
Amados en Cristo, queridos amigos, tanto el crecimiento espiritual, como el físico, lleva tiempo.
Mientras nosotros nos preocupamos en qué tan rápido crecemos, Dios se interesa en qué tan fuerte crecemos.
Dios ve nuestras vidas desde y para la Eternidad; por eso nunca tiene prisa.
El discipulado es el proceso de conformarse a Cristo.
La semejanza a Cristo es nuestro destino final, pero el viaje durará toda la vida.
Hasta ahora hemos profundizado y Discernido que este viaje involucra Creer (mediante la adoración), Pertenecer (en la comunión), y Llegar a Ser (mediante el discipulado).
¡Dios quiere que llegues a ser un poco más como él cada día!
¿Por qué toma tanto tiempo cambiar y crecer?
Nuestro aprendizaje es lento.
Olvidamos demasiado rápido las lecciones que Dios nos enseña y muy pronto regresamos a nuestros viejos modelos de conducta.
Tenemos muchos viejos hábitos que desechar.
La Biblia lo llama quitarse el viejo hombre y ponerse el nuevo hombre.
Tememos enfrentar con humildad la verdad acerca de nosotros mismos.
Solo en la medida que permitamos que Dios, con la luz de su verdad, ilumine nuestros defectos, fracasos y complejos, podremos empezar a trabajar con ellos.
A menudo el crecimiento es doloroso y nos asusta. Todo cambio involucra alguna clase de pérdida. Desarrollar hábitos lleva tiempo.
Los hábitos definen nuestro carácter.
“Todo sobre la tierra tiene su propio tiempo y su propia estación”
ECLESIASTÉS 3:1 (PAR)
Conclusión
Hay solo una manera de desarrollar los hábitos de un carácter semejante al de Cristo :
Practicarlos ¡y eso requiere tiempo! No existen hábitos instantáneos.
Si practicas algo durante un tiempo, te perfeccionas en eso. La repetición es la madre del carácter y la habilidad.
Estos hábitos que edifican el carácter se llaman a menudo disciplinas espirituales.
“Practica estas cosas. Consagra tu vida a ellas para que todos puedan ver tu progreso”
1 TIMOTEO 4:15 (PAR)
“Las cosas que planeo no ocurrirán inmediatamente. Lentamente con tranquilidad, pero con certeza, se acerca el tiempo en que la visión se cumplirá. Si parece muy lento, no desesperes, porque estas cosas tendrán que ocurrir. Ten paciencia. No se retrasarán ni un solo día”
HABACUC 2:3 (BAD)
Debes Esperar un progreso gradual.  
Cree que Dios está trabajando en tu vida aun cuando no lo sientas.
Registra todas las lecciones aprendidas.
Anota las lecciones de Dios para que puedas revisarlas y recordarlas.
Sé paciente con Dios y contigo mismo.
El programa de Dios muy pocas veces es igual al nuestro.
No te desanimes.
Recuerda cuánto has progresado, no únicamente cuánto te falta.
Oremos
¡Dios los Bendice!
Pastor Jorge Macías Benítez.