lunes, 31 de julio de 2017

#A103 Arrepentimiento Verdadero : Gracia de Dios

Serie : Mensajes de Renuevo
#A103 Arrepentimiento Verdadero : Gracia de Dios
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Queridos lectores, familia natural y de la Fe, a todos los buscadores de Amor, Verdad, Paz y Esperanza, ¡Bendiciones!
Esta mañana del domingo 30 de Julio del 2017 el Señor nos va a Ministrar con este Mensaje profundo y que tiene como Propósito Suyo, Exhortar y sacudir, llamarnos a despertar y movernos conforme a Su Corazón debido al comportamiento extraño y contrario a Su gracia y que ha venido manifestando Su Iglesia durante muchos años.
El título del Mensaje es :
Arrepentimiento Verdadero : Gracia de Dios

Fundamento
Hechos 5:30-31
“A éste Dios exaltó a su diestra como Príncipe y Salvador, para dar arrepentimiento a Israel, y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos de estas cosas; y también el Espíritu Santo, el cual Dios ha dado a los que le obedecen.”
Amados en cristo, el Verdadero Arrepentimiento y el perdón de pecados están unidos debido a la Gracia de Dios; estas dos bendiciones emanan de las manos sagradas que fueron clavadas al madero, de las manos de aquel que ahora está en Gloria.
Arrepentimiento y perdón están entrelazados por el Propósito Eterno de Dios. Lo que Dios ha juntado, no lo separe el hombre.
Oremos

Tiene que haber arrepentimiento para que haya perdón


Tiene que haber arrepentimiento para que haya perdón, y verás que así es si reflexionas un poco sobre el asunto. No es posible que se conceda perdón a un pecador no arrepentido.
Eso lo confirmaría en sus malos caminos y le enseñaría a no dar importancia al mal.
Si el Señor dijera : “Tú amas el pecado, vives en él y vas de mal en peor, pero no importa, yo te perdono” equivaldría a proclamar un libertinaje terrible para hacer el mal.
Ello, derribaria o al menos debilitaría todo fundamento en todo orden social, resultando en una anarquía moral.
Es imposible imaginar los innumerables escándalos que resultan si se pudieran separar el arrepentimiento y el perdón, y perdonar el pecado mientras el pecador lo sigue amando como siempre.
Por la disposición natural de las cosas, si creemos en la santidad de Dios, es lógico que si continuamos en el pecado y no nos arrepentimos de él, no podemos ser perdonados, pero sí, que cosecharemos las consecuencias de nuestra obstinación.
Dios en su bondad infinita, nos promete que, si abandonamos nuestro pecado confesando, aceptando por fe la gracia que está en Cristo Jesús, perdona nuestros pecados.
Dice la Palabra de Dios en 1a. Juan 1:9 :
“...es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.”
Pero mientras Dios viva, no puede haber promesa de misericordia para los que continúan en sus malos caminos negándose a reconocer sus transgresiones.
Escucha :
“Ningún rebelde puede esperar que su Rey perdone mientras se obstina en su rebeldía.”
Pastor Jorge Macías Benítez
Nadie puede ser tan insensato como para imaginarse que el Juez de toda la tierra borrará nuestros pecados si nosotros mismos nos negamos a arrepentirnos y confesarlos.
El presidente norteamericano John F. Kennedy dijo en un discurso :
"Los norteamericanos estamos en peligro de volvernos prisioneros de los precios que hemos fijado a las cosas."
El presidente Kennedy es recordado y dejó legado histórico precisamente por la precisión y profundidad con la que utilizó el lenguaje; no sé todo lo que quiso decir en la anterior declaración, aunque creo que la figura es adecuada a un vasto número de cristianos, y especialmente a aquellos para quienes el precio de la Fe está divorciado de los valores espirituales.
Generalmente es fácil ver el precio de una cosa, pero es mucho más difícil determinar su valor y en particular en este tiempo en que es tan fácil disimularlo.
En los últimos días, he estado reflexionando  entre otras cosas, al respecto de hermanos, de hijos de Dios que me generan sensibilidad especial debido a su religiosidad; ello de hecho es en buena parte el orígen de mi Anhelo de Servir a Dios al ser Testigo de cómo el hombre ha venido utilizando Su Verdad, Su Palabra, Su Propósito y lo ha distorsionado en la búsqueda de alcanzar objetivos personales, asegurando que es Dios quien se los instruye.
Es frecuente que el testimonio de esas personas nos resulte exageradamente estricto en algunos aspectos. No usan tabaco, no beben licores, no permiten que sus hijos varones estén en una alberca junto con sus hijas.
Su testimonio indica que son muy rectos.
Sin embargo, quizá es el caso que al mismo tiempo manejan su dinero en tal forma que estafan a amigos y enemigos, y al gobierno, quizá millones.
¿Qué sucede con una persona y/ó hijo de Dios, que se comporta de esa forma?
¡Qué está tan encadenado por el precio que había fijado a su fe y la convirtió en religión; perdió de vista el valor verdadero de lo que verdaderamente importa!
Un pastor debe de orar diciendo :
"Dios nuestro, perdónanos el ser tan sensibles a lo que no importa mucho, y tan insen­sibles a lo que importa todo."
Acaso, ¿No debiéramos todos orar así?
Escucha :
“Es fácil ocuparnos de lo secundario, lo transi­torio y trivial, y olvidarnos de lo que es vital, fundamental y EternoPastor Jorge Macías Benítez
El profesor de un colegio evangélico describe la vida de su escuela diciendo :
"No tenemos vicios groseros, pero tampoco tenemos virtudes sobresalientes. Ningún vicio sórdido, pero tampoco ninguna virtud sublime. Sensibles a las infracciones menores de la ley, pero insensibles a las demandas del amor.”
Dice la Palabra de Dios en 1a. Corintios 13 : 1-7...
“1 Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy. 3 Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me aprovecha. 4 El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; 5 no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido ; 6 no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad; 7 todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.”
Amados en Cristo reflexionemos, puede ser muy fácil caer presos de la letra de la Palabra de Dios, pero estar vacíos de la relación que debe existir entre lo que creemos y la manera en que pensamos y hablamos.
“Nos es imperativo observar que en muchos de nosotros las experiencias que profesamos disfrutar, y las doctrinas que afirmamos creer, y las reglas que pretendemos cumplir, no influyen en la vida diaria.”
Pastor Jorge Macías Benítez
En esta orden de pensamientos y en reflexión continuamos;  quizá no tenemos vicios groseros, esto es que no bebemos licor, no bailamos, no jugamos dinero, no fumamos, ni tampoco contamos anécdotas inmorales, aunque es muy probable que estamos así :
Tenemos algunas virtudes que anhelamos que gobiernen nuestra vida. Aunque no hacemos esto ni aquello; ni somos fríos y tampoco somos ca­lientes. Apocalipsis 3:16
¡Tibios! Hemos diluido la vida interior al punto de que no hay gozos, ni aventuras, ni espíritu Audaz.
Nos hemos negado los goces desabridos del pecado, pero no gozamos las emociones profundas de una gran Integridad, de una dedicación sin límites, ni la satis­facción y Gozo indescriptible de una comunión personal e Íntima con el Señor Jesús.
El Maestro durante Su Ministerio terrenal nos advirtió repetidamente sobre este peligro mortal. Mencionó la actitud farisaica de colar el comino pero pasar el camello.
Escucha lo que dice la Palabra de Dios en Mateo 23 :
“23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y éstas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquéllas. 24 ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello!
2 5¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno. 26¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de adentro del vaso y del plato, para que lo de afuera también quede limpio.
27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. 28 Así también vosotros, por fuera parecéis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad.
29 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, 30 y decís: "Si nosotros hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en derramar la sangre de los profetas." 31 Así que dais testimonio en contra de vosotros mismos, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. 32 Llenad, pues, la medida de la culpa de vuestros padres. 33 ¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparéis del juicio del infierno? 34 Por tanto, mirad, yo os envío profetas, sabios y escribas: de ellos, a unos los mataréis y crucificaréis, y a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad,..”

Jesús sentenció que si nuestra "justicia" no supera la de los fariseos, no podremos entrar a Su Reino.
Mateo 5 : 17-20
“17 No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. 18 Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla. 19 Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.”
Jesús explicó que los fariseos equivocaron el objetivo de la Fe y cayendo presos de los precios que ellos mismos fijaron a la Fe, se quedaron carentes de los verdaderos valores espirituales.
Los fariseos de este tiempo son quienes trastocan las cosas y volviéndose insensibles a lo que importa, y sensibles a lo que no importa, pierden de vista lo fundamental.
Los fariseos no tenían vicios abominables, pero tampoco vir­tudes excelsas;
Amados en Cristo...tristemente ¡hoy no es distinto!
Durante todo Su Ministerio el Jesús luchó contra esta situación, y no obstante como ha dicho el escritor Elton Trueblood, "Una de las ironías de la historia es que la Fe cristiana haya producido tantos casos que confirman lo que el Salvador combatió."
También Pablo escribió sobre esto.
Su más sublime declaración del problema es el capítulo 13 de su 1a. Carta a los Corintios.
Pero me parece que expuso mejor el problema en el capítulo 13 de su 2a. Carta a los Corintios : "Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe."
La Esencia de nuestra Fe
Si un pastor preguntara a sus fieles cuales son los puntos esenciales de la Fe y de la comunión con Cristo, recibiría tantas respuestas como fieles tuviera.
Pero hay uno cuya lista de puntos esenciales a la vida espiritual es final, el Señor Jesús.
  • ¿Qué consideró Él como esencial?
  • ¿A qué cosas dio énfasis en su ministerio?
Aun la lectura más somera de los Evangelios saca a la luz un "punto," un asunto, una Verdad que Jesucristo recalcó desde el principio de Su Ministerio; puesto que Él mencionó esto en 1er. lugar, mencionemos noso­tros también :
El Arrepentimiento
Marcos 1: 14-15
Jesús vino predicando el Arrepentimiento.
Para Jesús ¡Es Fundamental!
“Discierno que la principal causa por qué hay tantos cristianos superficiales, tibios, raquíticos, es que no quieren comenzar por aquí.”
Pastor Jorge Macías Benítez
"Arrepentíos", exhortó Jesús, "y creed al evan­gelio."
Observa el orden : el Arrepentimiento precede a la Fe.
Nadie puede tener fe eficaz si primero no se arrepiente; ¡sin Arrepentimiento Verdadero, no puede haber Fe!
Por eso celebraciones tales como "El Día Mundial de Oración," y otras muchas...no producen impacto en las condiciones mun­diales, regionales, nacionales, locales...porque muchos de los que oran debieran primero caer de rodillas y arrepentirse.
Solo entonces podran orar con Fe.
Por ello también muchos que oran por la salvación de sus seres amados no obtienen respuesta, ya que primero deberían examinar sus corazones y comprobar si necesitan arrepen­tirse.
“Es imposible tener Fe efectiva cuando hay pecado sin confesar.”
Pastor Jorge Macías Benítez

La Gracia y el Arrepentimiento conforme a Cristo
Ahora, reflexionemos en esto :
  • ¿Cuál es la Mente de Cristo al respecto del Arrepentimiento?
  • ¿Qué Posición tiene en Su Vida para la nuestra?
Jesús dijo :
"Si no os arrepentís, todos pereceréis."
Hoy día decimos :
  • "Si no tenemos armas nucleares, todos pereceremos."
  • "Si no elegimos a tales o cuales personas al poder político, todos pereceremos."
  • "Si no invertimos millones en combatir la pobreza o fomentar la educación, todos pereceremos."
Jesús insiste : "Si no os arrepentís, todos pereceréis."
Toynbee, el famoso historiador inglés, nos recuerda que desde que Cristo nació se han levantado veintiún civi­lizaciones, y dieciséis han perecido, no por fuerzas exter­nas, sino por la corrupción interna.
Escucha, Nadie es el hijo fa­vorito de Dios.
Si no nos Arrepentimos, todos nosotros, todos los seres humanos, pereceremos; ni todas las bom­bas, ni todos los miles de millones de pesos y dólares nos salvarán.
Todavía está en vigor la ley de que la justicia engrandece a las naciones, y que el pecado destruye a los pueblos.
Reflexionemos Amados en Cristo :
  • ¿Qué quiso Él decir por Arrepentimiento?
  • ¿Asistir a las reuniones de oración, aprender de memoria algunos versículos bíblicos, recibirse como miembro de una iglesia, bautizarse?
  • ¿Quiso decir pasar a un púlpito y un escenario durante una campaña de evangelismo para luego vivir según ciertas normas de moralidad?
¡¡¡ No….!!!
Se refería a una completa, a una absoluta confesión de TODO pecado.
Si queremos perdón completo, necesitamos una confesión total
En 1a. Juan 1 : 8-10 la Palabra de Dios dice :
“8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. 10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros.”
Uno de nuestros más grandes problemas, es que hemos perdido el sentido de lo horrendo del pecado.
Esta­mos confusos, y con frecuencia los pecadores que deberían sentirse inmundos y contaminados, se sienten muy cómo­dos en nuestras iglesias.
Conozco varios casos de conferencistas que frecuentemente imparten conferencias en eventos públicos y privados, quienes dicen que ya no usan expresiones como "lo bueno," y "lo malo," porque no significan nada para la juventud moderna.
Más bien dicen que esto o aquello es "inteligente", o "ignorante."
Los sicólogos y muchos predicadores hablan de los "desajustes", de "enfermeda­des", de "desequilibrio glandular."
Hoy el mundo y desafortunadamente aún Hijos de Dios piensan y así actúan que no hay que decirle a un hombre que es pecador porque puede sentirse mal, y sentirse ofendido.
¡Con razón hemos perdido el sentido de lo horrendo del pecado!
Lo malo es que al cambiar los términos no borramos el problema y tampoco lo resolvemos.
Nuestras mezquinas opiniones no alteran la ira de Dios contra el pecado.
Por eso Jesucristo comenzó Su Ministerio insistiendo:
"Arre­pentíos”; nunca dijo :
  • “Pensad positivamente,"
  • "Desechad vuestros complejos,"
  • "Tomad un calmante."
Más aún, Él no insistió solamente en una confesión total del pecado, sino en su abandono total.
Por supuesto, Dios ha demandado esto desde el principio
En Isaías 55 : 7 dice la Palabra de Dios :
“Abandone el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, que tendrá de él compasión, al Dios nuestro, que será amplio en perdonar.”
Ahora, reflexiona en esta Declaración :
“Nadie tiene que esperar hasta recibir el Espíritu Santo para abandonar el pecado”
Pastor Jorge Macías Benítez
Si alguien en Verdad se arrepiente, abandonará el pecado del todo.
La Gracia de Dios
El Arrepentimiento Verdadero deja manifiesto lo superficial de muchos esfuerzos por "ganar almas".
A un inconverso se le pregunta :
¿Crees tú que Dios promete salvarte? Pues entonces ¡ya eres salvo!  
El pecador se va tan pecador como vino; la dife­rencia es que ¡Ahora es un pecador que sabe de memoria un versículo de la Biblia!
Escucha, hasta los diablos conocen la Bi­blia, y tiemblan; sin embargo, no poseen una fe salvadora.
¡Creer no es tener Fe!
Es necesario Creer, pero antes que podamos ejercer la Fe, es indispensable arrepentirse de los pecados, y abandonarlos.
La salvación no es mera­mente por el Creer, sino por medio de la Fe ¡y la Fe por la Gracia de Dios!
“8 Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.”
Efesios 2:8-9
¿Por qué nos sorprendemos al saber que muchos que han pasado al altar regresan al pecado?
¿Acaso no obtu­vieron su salvación de la manera más fácil?
La Verdad es que nadie cimenta una relación vital con Jesucristo si no se arrepiente de sus pecados, y nadie se arrepiente de sus pecados sino hasta que está profunda­mente convencido de ello.
Conclusión
Amados en Cristo, sólo quienes sienten todo el peso del pecado claman :
¿Qué debo hacer para ser salvo?
Esta convicción sólo nos la puede entregar el Espíritu Santo.  
Sólo el Arrepentimiento más genuino produce una conversión real; sólo los que en Verdad han sido convertidos, pueden ser Bautizados con el Espíritu Santo y recibir la entera san­tificación.
Desechemos, entonces esas conversiones fingidas, esos “arrepentimientos emocionales, y ese cristianismo que en este tiempo está abaratando la Gracia de Dios.
Paguemos el precio de una Convicción producida por el Espíritu Santo que hace a los pecadores caer de rodillas verdaderamente arrepentidos.
Sólo entonces se conver­tirán en Verdad, y vivirán un cristianismo auténtico, consistente y duradero, Pleno en la Gracia de Dios y Su Manifestación.
Amados en Cristo, hasta aquí solo he mencionado un principio doctrinal : el Arrepentimiento.
No es casualidad que Cristo lo haya men­cionado primero pues es la base de un edificio sólido y firme que jamás derrumbaran las tempestades de la vida.
Por demás está hablar al mundo de la vida espiritual cuan­do no ha comenzado a vivirla.
Es una pérdida de tiempo hablar del crecimiento en la vida cristiana cuando la gente que nos oye ni siquiera ha nacido de nuevo.
“Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente.” 1a. Corintios 2 : 14
Finalmente Amados en Cristo, preparemos nuestros corazones y dejémoslos abiertos, sensibles a nuestra próxima Asamblea en la cual el Señor continuará Ministrando para el Establecimiento y Expansión de Su Reino esta Serie de mensajes de Renuevo.
¡Dios los Bendice!
Oremos
Pastor Jorge Macías Benítez